Autónomas, porque nuestras decisiones son propias e independientes de los partidos, de las organizaciones, de las iglesias, de los hombres. Predomina nuestra necesidad de ser y actuar por nosotras mismas, sin tener que pedir permiso, con el fin de alcanzar nuestra individualidad y nuestro libre albedrío. Reconocemos nuestra opción de establecer alianzas con quienes decidamos y encontremos coincidencias que enriquezcan y no retrasen nuestros procesos.Feministas porque el feminismo como teoría defiende que las mujeres debemos de tener los mismos derechos y oportunidades que los hombres. Porque el feminismo como movimiento social reconoce que existe una desigualdad expresada en discriminación y violencia hacia las mujeres, atendiendo a razones sociales y culturales y no de tipo natural o biológico.
Nuestras propuestas están dirigidas hacia un cambio cultural que modifique los paradigmas, las subjetividades y las relaciones patriarcales entre mujeres y hombres, con el entorno y la naturaleza. Cuestionamos los roles asignados a hombres y mujeres en las diferentes culturas patriarcales. Luchamos para modificar las bases de la sociedad, en aspectos como son: la imposición de un modelo único de familia, la distribución del trabajo, la concepción androcéntrica del hombre como especie superior, el ejercicio del poder patriarcal. Reivindicamos los logros de las luchas de las mujeres a lo largo de la historia como derechos, no como regalos, favores o privilegios.
Atrevidas porque somos transgresoras y rebeldes, porque nos atrevemos a salir del ámbito doméstico
tradicional, reivindicamos nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, nuestra sexualidad y capacidad reproductiva. Porque decidimos seguir un camino para formar las bases de una sociedad igualitaria, al igual que las brujas, queremos romper los límites impuestos para lo femenino y lo masculino. Queremos escapar de las normas y desarrollar nuestra inteligencia, habilidades y talentos, queremos comunicarnos a través de nuestras propias palabras y creaciones. Nos rebelamos contra el poder imperante, aunque esto signifique luchar entre dudas, temores y persecuciones del poder patriarcal. Nos negamos a negociar nuestra propia opresión en alianzas que no nos tomen en cuenta y sólo nos utilicen, sin brindarnos ninguna posibilidad de decisión ni beneficios.Libres porque nos manifestamos y participamos políticamente como mujeres de ojos grandes, porque somos mujeres que aprendemos y aportamos, somos mujeres con ideas, que pensamos, que descubrimos, que inventamos, que analizamos y escribimos, que hemos luchado por no permanecer subordinadas al control de una sociedad escrita en masculino.
Diversas porque cada una, desde nuestras historias personales, contextos, formaciones, posicionamientos, propuestas y formas de lucha diferentes, enriquecemos nuestro movimiento y los otros movimientos donde participamos. Porque pensamos que otra forma de hacer política es tomar en cuenta las diferentes propuestas y posiciones, sin excluir a nadie, siempre tratando de construir los consensos que necesitamos para luchar contra este sistema patriarcal que nos violenta y discrimina. Porque estamos a favor del respeto a las diferencias, pero no reconocemos ni respetamos como diferencias, aquellas expresiones que generan desigualdades. Porque queremos contribuir a la construcción de la democracia, desde lo público y lo privado. Nos negamos a ser un “sector de mujeres”, estamos en todos los sectores. Estamos en contra de las expresiones fundamentalistas religiosas, políticas, culturales y sociales, que niegan la diversidad e imponen modelos globales y hegemónicos.
Alegres porque tenemos la capacidad de reír, disfrutar, bailar, bromear y reivindicamos el placer como otra forma de lucha. Porque somos capaces de respetar estas mismas capacidades de parte de otras personas, siempre y cuando no reproduzcan ni se basen en actitudes sexistas, clasistas, racistas ni homofóbicas.Solidarias porque, partiendo de nuestra condición y situación de desigualdad de género, estamos dispuestas a sumarnos y apoyar otras luchas políticas de mujeres y hombres que vivan violencia y discriminación, ya sea de clase, género, etnia, edad, preferencia sexual y otras formas que violentan a las mujeres en este sistema patriarcal. Lo personal es político y lo político es personal.
Decidimos participar en La Otra Campaña porque es un espacio en construcción, que reivindica un mundo donde quepan muchos mundos. Porque reivindica el “respeto recíproco a la autonomía e independencia de organizaciones, a sus formas de lucha, a su modo de organizarse, a sus procesos internos de toma de decisiones, a sus representaciones legítimas, a sus aspiraciones y demandas.” Porque hay un lugar para nosotras. Porque nos convoca a ser protagonistas de esta historia y lucharemos porque también sea un movimiento antipatriarcal. Porque es un movimiento anticapitalista, donde está la idea de la resistencia, la idea de hacer un país con una nueva forma de hacer política, donde haya justicia, democracia, libertad e igualdad.
Demandamos
Un compromiso claro de La Otra Campaña con las causas de las mujeres, lo cual significa incluir en el Plan Nacional de lucha nuestras banderas de género y asumirlas plenamente por parte de todas las organizaciones.

Llamamos
A las mujeres que participan en La Otra Campaña a sumar y defender la lucha de las Mujeres.
Por la unidad y respeto entre las mujeres de La Otra Campaña
Por la igualdad de las mujeres con pleno respeto a nuestras diferencias.
3 comentarios:
FELICIDADES MAFALDAS POR ESTE BLOG!!!
¡Felicidades también, por el sentido, la presentación, los principios, el contenido y la alegria! ¡Y por ustedes y lo que nos brindan!
Isabel Ávila
me encanta sentirme identificada con una identidad de mi época y con todos los contenidos.
me encanta sentirme libre y administrar mi libertad-.
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